- Revise toda su organización del tiempo diario y contabilice el número de transiciones. Luego analice qué ocurre en esos pequeños periodos y minimice el tiempo de las transiciones que ocurren en el día. Por ejemplo: cuando vuelven del patio, la sala está dispuesta con las sillas en semicírculo para la próxima actividad y no es necesario arreglarla con el grupo.
- Planifique qué van a hacer las personas a cargo durante los periodos de transiciones. Por ejemplo: quién se responsabiliza de comenzar la actividad, quién se responsabiliza de monitorear el grupo que terminan antes, quién recibe a los niños y niñas que van llegando del baño, etc.
- Explique las expectativas para cada de transición al grupo. Por ejemplo: trabajar con el grupo acerca de cómo guardar y cómo ponerse rápidamente en la fila, reducirá la duración de las transiciones.
- Entregue señales verbales y no verbales antes de las transiciones, por ejemplo “Quedan 5 minutos para terminar la actividad”, muestre la imagen de la siguiente actividad, use un tambor o pandero avisar que llegó el momento de volver a la sala, etc.