Tiempo instruccional: Cada minuto cuenta

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Uso del tiempo en el aula

¿Cómo se utiliza el tiempo en el aula?

" La simple relación entre el tiempo y el logro educativo de los alumnos no es lineal.
Mayor tiempo en la escuela no implicará el incremento del logro de los estudiantes, si este no es utilizado en experiencias de aprendizaje signiticativas y en interacciones de calidad entre
los alumnos y maestros"

(Pérez y Elizabeth, 2016)

El uso del tiempo, junto a las interacciones pedagógicas y el espacio educativo, son los elementos responsables de generar las condiciones que favorecen el aprendizaje de los niños y niñas. Para asegurarnos que estos elementos estén presentes y sean significativos, es importante planificarlos, intencionarlos y potenciarlos.

Para utilizar el tiempo como un medio para generar más oportunidades de aprendizajes, es necesario conocer la forma de cómo distribuimos y utilizamos el tiempo diariamente en el aula.

En Educación Parvularia, todos los periodos deben tener una intencionalidad pedagógica y todos se deben considerar como una oportunidad de aprendizaje. Para esto las bases curriculares nos señalan algunas consideraciones al momento de organizar el tiempo (BCEP, Subsecretaría de Educación Parvularia, 2018, p. 107 - 118):

Al diseñar una jornada es necesario el desarrollo de experiencias variadas y equilibradas. Por ejemplo, entre periodos constantes y periodos variables. Asimismo, es necesario resguardar variedad y equilibrio en las agrupaciones, alternando actividades colectivas e individuales, en grupos pequeños, entre niños y niñas con distintos niveles de aprendizaje y distintas edades.

Se requiere fluidez entre las experiencias para el aprendizaje, de manera que los párvulos no tengan que esperar entre éstas por razones administrativas o falta de organización, evitando que existan tiempos que no sean aprovechados pedagógicamente.

En cuanto a la duración de las experiencias de aprendizaje, su extensión debe ser siempre flexible y variar de acuerdo con los Objetivos de Aprendizaje que se pretenden favorecer, capacidad de atención de los párvulos, concentración y perseverancia; y su grado de motivación frente a una determinada situación.

Pero ¿Cuál es la mejor manera de distribuir el tiempo?   

El trabajo con los equipos educativos de salas de niveles de Transición de Educación Parvularia nos ha permitido reflexionar sobre cómo podemos organizar la jornada y distribuir de la mejor forma el tiempo diario.

A partir de este trabajo colaborativo, podemos mencionar que en los niveles de Transición los periodos constantes requieren dedicar menos tiempos que en los niveles Medios, por ejemplo. Y a su vez los periodos variables cada vez pueden ir aumentando su duración y progresión.

Este aprendizaje nos permite sugerir que es necesario establecer una distribución del tiempo, de al menos un 70% de la jornada con periodos variables y planificados y un 30 % de periodos constantes.

Observa el siguiente gráfico:

Recuerda que la organización del tiempo no es algo fijo y puede ir cambiando durante el año, a medida que el grupo se adapta y participa en cada uno de los periodos del día. Para esto, es importante evaluar y poder integrar nuevos momentos y más oportunidades para aprender.

Para profundizar más sobre este tema, puedes leer:
Mejoras en la instrucción de lenguaje y alfabetización inicial en NT1 y NT2